Cómo Vender por Internet en Puerto Rico
¿Vendes por Amazon, Etsy o tu propia tienda en PR? La plataforma cobra el IVU por ti, pero igual tienes que registrarte. El mapa de permisos del e-commerce, sin adivinar.
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La respuesta corta: vender por internet es un negocio formal — aunque no tengas tienda física.
Hay una idea peligrosa que circula entre quienes empiezan a vender en línea en Puerto Rico: "como es por internet, y encima Amazon me cobra el impuesto, yo no tengo que hacer nada." Es entendible — pero es la creencia que más multas evitables genera.
Vender productos por internet desde Puerto Rico —en tu propia página, en Shopify, en Amazon o en Etsy— es un negocio como cualquier otro a los ojos de Hacienda y de tu municipio. No hay una categoría de "negocio de internet exento". Lo que sí hay son unos matices —sobre todo con el IVU y con el permiso de uso— que casi nadie te explica bien.
Esta guía es ese mapa mental. No te va a dar formularios ni tarifas paso a paso —para eso existe nuestra plataforma— pero sí te va a dejar claro qué aplica en tu caso y por qué.
¿Amazon o Etsy cobran el IVU por mí? Sí — pero eso no te libra de registrarte.
Empecemos por la duda que trae a la mayoría aquí.
Cuando vendes a través de un facilitador de mercado —Amazon, Etsy, eBay— la ley de Puerto Rico obliga a la plataforma a cobrar y remitir el IVU de tus ventas. Es cierto: en esas ventas, tú no cobras ni entregas el impuesto. Hasta ahí, la buena noticia.
El error está en el salto lógico que viene después: "entonces no tengo que hacer nada." Falso. Aun vendiendo solo por marketplace, sigues siendo un comerciante ante Hacienda, y eso implica tres cosas:
- Te registras igual como comerciante (más abajo explico cómo y por qué).
- Solicitas un Relevo de Cobro de IVU —el mecanismo con el que le dices formalmente a Hacienda que el facilitador cobra por ti— para no quedar como que debiste cobrarlo tú.
- Sigues radicando tu planilla mensual de IVU, reportando esas ventas de marketplace como no tributables. Sí: una planilla en cero o "no tributable" también hay que radicarla. No radicar es de las formas más fáciles de acumular penalidades sin darte cuenta.
En otras palabras: el marketplace te quita el trabajo de cobrar el impuesto, no el de estar en regla.
Y ojo con una confusión común: Shopify no es un facilitador de mercado. Una tienda propia en Shopify (o en tu propio dominio) te deja a ti como el comerciante — ahí el IVU lo cobras y lo remites tú. Shopify es la herramienta; el responsable eres tú.
Tu punto de partida: el Registro de Comerciante
Vendas donde vendas, el primer paso es el mismo: inscribirte en el Registro de Comerciante de Hacienda, a través del portal SURI. Es el documento que te reconoce como negocio y como agente del IVU.
Dos cosas que conviene saber desde el día uno: el registro no tiene costo, y el certificado tiene vigencia —hay que mantenerlo al día—. Es el trámite que todo lo demás asume que ya hiciste, así que va primero.
El IVU: quién lo cobra depende de dónde vendas
Aquí es donde el "dónde vendes" cambia tu vida práctica:
- En tu propia tienda (página propia, Shopify): tú cobras el IVU de 11.5% sobre la venta de bienes, y lo remites mensualmente.
- En un marketplace (Amazon, Etsy, eBay): la plataforma lo cobra y remite; tú te relevas del cobro pero sigues radicando (lo que vimos arriba).
- En ambos: cobras tú en tu tienda propia y dejas que el facilitador cobre en el marketplace. Cada canal por su carril.
Una precisión que evita sustos: la tasa reducida de 4% que a veces escuchas aplica a ciertos servicios profesionales entre comerciantes — no a la venta de bienes por internet. Si vendes productos, tu número es 11.5%. (Si además ofreces servicios, te conviene leer nuestra guía sobre el IVU en los servicios profesionales.)
¿Necesito Permiso Único si no tengo tienda física?
Sí — y esta es la parte que más sorprende. El Permiso Único no se activa por tener un local abierto al público; se activa por darle un uso no residencial a un espacio. Operar un negocio, aunque sea desde una computadora, es un uso.
La buena noticia es que si operas desde tu casa, no tramitas el Permiso Único comercial completo: usas su modalidad domiciliaria, más liviana. Tenemos una guía dedicada a el permiso para negocios desde el hogar que explica sus límites (sin público en la propiedad, sin rótulos, hasta un 25% de la residencia).
El detalle que sorprende a quien revende desde casa
Aquí va el matiz más importante de toda la guía, y el que casi ningún artículo menciona.
La modalidad domiciliaria fue pensada para vender lo que produce la familia en la casa —artesanía, repostería, algo hecho ahí—. Cuando lees la letra chica del reglamento, el uso domiciliario cubre los artículos "que produzcan los miembros de la familia que residen en la vivienda".
¿Ves el problema? Un negocio de reventa, importación o dropshipping —comprar mercancía de terceros para revenderla— no encaja literalmente en esa definición, porque tú no produces lo que vendes.
En la práctica, esto se resuelve así: si desde tu casa haces solo la parte administrativa —procesar órdenes en la computadora, sin recibir público y sin almacenar inventario de forma significativa— la operación se acomoda como domiciliaria. Pero en el momento en que empiezas a guardar y despachar inventario de reventa desde tu casa, estás excediendo lo que permite un uso accesorio residencial, y te corresponde un Permiso Único comercial —o mudar el inventario a un almacén con uso comercial—.
Es exactamente el tipo de detalle que conviene saber antes de llenar el cuarto de las cajas.
La Patente Municipal: sí, aunque vendas solo online
Que no tengas vitrina no te saca del radar del municipio. La Patente Municipal —una contribución sobre el volumen de ventas— se le cobra a todo negocio con fines de lucro, con oficina o sin ella. Para un vendedor en línea, se paga en el municipio donde operas (normalmente donde vives, si trabajas desde casa).
Dos datos útiles: hay una exención para volúmenes pequeños (si tus ventas del año no pasan de cierto piso, no debes patente), y la tarifa la fija cada municipio dentro de un tope. Si te confunde que la Patente y el Permiso Único suenen parecido pero sean cosas distintas, tenemos una guía sobre la diferencia entre el Permiso Único y la Patente Municipal.
¿Y si crezco a un almacén o centro de despacho?
El día que el inventario deje tu casa y viva en un almacén o centro de fulfillment, cambias de liga: ese espacio necesita su propio Permiso Único comercial o industrial, según la zonificación del lugar. Es una buena señal —significa que estás creciendo— pero es un trámite distinto al domiciliario, no una simple ampliación.
Deja de adivinar — mira el proceso completo para tu caso
Vender por internet en Puerto Rico no es complicado; es solo que las respuestas están repartidas entre Hacienda, la OGPe y tu municipio, y casi nadie las junta. El riesgo real no es un permiso difícil: es creer que "como es online, no aplica".
Eso es lo que hace PermisosPR.ai. Respondes 3 a 5 preguntas sobre tu negocio —dónde vendes, desde dónde operas, tu municipio— y recibes una guía personalizada con los permisos que aplican a tu caso, en el orden correcto. Y si te queda una duda —como si necesitas el Relevo de IVU o si tu reventa desde casa cuenta como domiciliaria— nuestro asistente de inteligencia artificial conoce las reglas.